miércoles, 23 de diciembre de 2009

Vamos a volvernos locos!

Recorre con la yema de tus dedos cada rincón de mi cuerpo, acaricia mi piel hasta hacerme sentir viva. Mírame con esa mirada penetrante y hazme enloquecer de placer con un simple beso. Rodea mi cintura con tus manos y déjame imaginar que solo existimos tú y yo. Susúrrame al oído y sedúceme con palabras. Hagamos cosas que nadie nos ha enseñado. Estremezcámonos con la agitación de nuestra respiración, con la aceleración de nuestro corazón, con el sudor que envuelve nuestro cuerpo. Juguemos a decirnos las cosas con la mirada, a hablar sin decir ni una sola palabra, a sentirnos sin tocarnos. Excitémonos con un simple roce, con un simple movimiento. Dame calor con tu cuerpo, y déjame perderme entre tus sabanas mientras te seduzco con cada una de mis caricias. Sintamos como el tiempo va acelerándose cuando estamos juntos, cógeme de la mano y volvámonos locos de placer.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Un camino contigo

A nosotros aun nos quedan muchas cosas por descubrir juntos, muchos amaneceres abrazados y muchos atardeceres sonriendo, viendo como el sol se esconde y nuestro amor sale a alumbrar todo aquello que parece imposible. Aun nos quedan miles de caricias que dar, miles de abrazos que proporcionar, miles de miradas llenas de palabras. Nos queda vivir todo lo que siempre hemos querido, todo aquello que una vez soñamos, aun nos queda subir a lo más alto y gritar sin miedo que nos queremos.

No olvides que aún es tiempo de recorrer mis sabanas y acariciar cada poro de mi piel, no olvides que no hace falta nada más que un beso para llevarme al cielo, que solamente tu eres el camino que quiero seguir.

Obstáculos, retos, dificultades, un camino lleno de piedras, un camino en el cual se encuentra la felicidad, y si para conseguirla tengo que retirar una a una las piedras lo haré, porque solamente necesito estar a tu lado para sentir que el mundo no es tan grande como parece, porque junto a ti todo lo demás se queda pequeño.

Dame la mano y sal conmigo de todo esto, dame la mano y olvidémonos del mundo, de la gente, de todo aquello por lo que no podemos ser felices.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Siempre hay un rayo de esperanza

Te sientes débil, estás sumergida en una oscuridad impaciente por rodearte, solamente un rayo de luz intenta luchar contra esa oscuridad, pero un único rayo no es suficiente para combatirla. Miras a tu alrededor, intentas localizar la posición de ese resplandor, pero no consigues hallar con el, de repente desaparece, habrá sido una simple visión.
Vuelves a sentirte vacía, incluso sola, pero en ese instante te das cuenta de que no es así, la soledad ha decidido quedarse contigo. Quizás no sea la mejor compañía, pero debes aprender a convivir con ella.
Las lágrimas vuelven a rodar por tus suaves mejillas, esas mejillas que ahora son pálidas, esas mejillas en las que un día se reflejaba la luz del sol. Derrochas lágrimas sin motivo alguno, no tienes razón por la que debas empapar tus dulces ojos de esas gotas saladas que nacen en ellos.
Has decidido permanecer alejada de todo lo que te rodea, de todo aquello por lo que un día fuiste feliz. Ni tu misma recuerdas el motivo de tu decisión, pero crees que es mejor seguir así. Te estas quedando dormida y no puedes resistirlo, pero en ese instante en el que estas luchando para que tus ojos no se cierren recuerdas algo. Recuerdas a una persona tumbada a tu lado, rodeándote con sus fuertes brazos, pero no consigues recordar quien es en realidad esa persona de piel morena. Ya no aguantas mas, tus ojos se cierran y te quedas dormida, te adentras en un sueño, un sueño que va a traerte respuestas a todas tus preguntas.

-Estás sentada en el sillón, y escuchas la puerta, un fuerte golpe retumba por toda la casa. Te levantas algo sobresaltada de tu asiento y decides ir a ver que es lo que está pasando. Es él, ha vuelto a casa después de un duro día de trabajo, pero parece que en su cara no se refleja esa sonrisa de siempre. Le besas, pero el retira su cara de inmediato, piensas que quizás el día no le haya ido bien y decides abrazarlo, pero él te aparta de su lado bruscamente. Te dispones a preguntarle que es lo que le pasa, pero antes de que te diera tiempo a pronunciar esas palabras el ya te había dicho que tenia que hablar contigo. Pensaste que quería desahogarse, hablar con alguien de todo lo que le pasaba, pero no fue así. Te dijo que tenia que marcharse, que no podía explicarte el porque de su partida, pero que no iba a poder volver y si lo hacia seria sin previo aviso. Te quedaste muda, sin habla, pálida y con los ojos mas abiertos de lo normal. Se iba esa persona que te había hecho conocer el significado de la palabra amor, esa persona por la que lo habías dejado todo, el ser al que mas amabas encima de este mundo, se iba y tú no podías hacer nada. Lo miraste, el había agachado la cabeza, como si estuviera avergonzado por lo que había dicho. Te cogió las manos y te dijo que no iba a olvidarte, que tú eras y serias el amor de su vida, y que no iba a haber ninguna otra mujer que pudiera ocupar tu lugar. Pasaron horas y horas pero tú no conseguías articular palabra. Decidiste ir a la cama, el ya estaba allí, esperando a que tu te tumbaras para rodearte con sus fuertes brazos, esos que nunca podrías olvidar, esos que te prometiste no olvidar nunca. Te tumbaste a su lado y lo abrazaste con todas tus fuerzas.-

Sin saber porque despertaste de nuevo, miraste el reloj y para tu asombro simplemente habían pasado 15 minutos, los suficientes para haberte dado cuenta de que la decisión de vivir con la soledad la tomaste el día en el que él se marchó para siempre de tu lado. Volvió a aparecer ese rayo de luz, y cuando te diste cuenta viste que era el rayo de luz de tu esperanza, esperanza por que un día el volviera y la soledad se alejara para abrirle paso a la compañía de tu gran amor.

En ese mismo instante la puerta se abrió, te quedaste paralizada mirando fijamente hacia ella, entró una persona alta, morena, con unos fuertes brazos, recordabas esos brazos, te prometiste a ti misma no olvidarlos nunca. Te miró, y la felicidad volvió a ti.

Prometiste no volver a dejar entrar en esa casa a la soledad, y te prometiste a ti misma que nunca mas volverías a aislarte del mundo que te rodeaba, pues si una cosa habías aprendido era que lo ultimo que hay que perder en esta vida es la esperanza, porque quieras o no siempre queda un rayito de ella.

domingo, 25 de octubre de 2009

Odios

Odio el olor a tu colonia, no puedo soportar oler a alguien y que ese olor me recuerde a ti. Odio tu manera de mirarme, nadie puede hacerlo como tu, pero si lo intentan los aborrezco. Odio tu sonrisa, era tan perfecta que hasta me da envidia recordarla. Odio tus te quiero, sonaban tan dulces que ahora me empalagan. Odio tus palabras falsas llenas de verdades, ahora ya no creo a nadie. Odio tus caricias, ya ni la cola de mi perro puede rozarme porque se me eriza la piel. Odio tus abrazos, me proporcionaban tanto calor que ahora me asfixian. Odio en general todo lo que viví contigo, odio no poder volver a tenerlo.


Odio quererte!


martes, 20 de octubre de 2009

Sueños

Quisiera colarme en tus sueños solo durante una noche, saber a donde vas cuando cierras los ojos. Me gustaría poder saber quien aparece en tus fantasías o incluso quien nunca a pasado por tus pensamientos. Desearía poder verme reflejada en lo mas profundo de tu ser y darme cuenta que aunque solo sea durmiendo piensas en mi.


CIERRA LOS OJOS Y SUEÑA CONMIGO


lunes, 19 de octubre de 2009

Nuestro lugar

Es extraño que aquí, donde he pasado los mejores momentos de mi vida, aquí donde tantos recuerdos tengo sea el lugar que me hace olvidarme de todo. Es el lugar que me hace sentir libre, hace que me sienta viva de nuevo.
Miro hacia el lado izquierdo y recuerdo nuestro primer abrazo, recuerdo la primera vez que nos vimos después de tanto tiempo. Miro hacia la derecha y te recuerdo fumando aquel cigarro, riéndote y mirándome con ojos llenos de ternura. Si miro hacia atrás nos veo sentados en el banco, hablando de todas aquellas cosas sin sentido.
Sí, este sitio me recuerda a ti y quizás seria mejor dejar de venir, pero aquí, al recordar, no salen lágrimas de mis ojos, sino una sonrisa en mi cara.





¡ÉSTE SIEMPRE SERÁ NUESTRO LUGAR!

sábado, 17 de octubre de 2009

Nunca unas palabras habían hecho tanto

Unas palabras fueron suficientes para que ella volviera a sonreír. Pensaba que todo podía salir bien, que las cosas volvían a su cauce. Iba a tener que ser paciente, iba a tener que esperar mucho tiempo hasta que llegara el día en el que esa sonrisa no pudiera volver a desaparecer. Pero ella estaba dispuesta a eso y a más, porque estaba segura de querer sonreír día tras día.

Era capaz de dejarlo todo si con eso volvía a ser feliz, abandonar todo lo que tenia, irse lejos, o cerca, pero irse, irse sin maletas, sin nada en las manos, solo con una sonrisa dibujada en su cara.

La gente no la entendía, no entendía que con unas simples palabras hubiera recuperado todo aquello que perdió hacia un tiempo, pero a ella no le importaba, pues sabia que por una vez iba a dejarse llevar por ella misma, no iba a escuchar a esa gente que solo quería que se quedara donde estaba. Ella tenía el suficiente valor como para irse y no volver. Irse, pero irse para ser feliz.

Quien la quisiera de verdad la entendería, entendería que esas palabras habían significado mucho para ella, que esas palabras demostraban que por alguna razón alguien se había dado cuenta de que las cosas algún día serian como debían de ser.
Tiempo, eso era lo que tenia que pasar, eso era lo que a partir de ese día iba a pasar tan lento, pero como ya he dicho, estaba dispuesta a quedarse esperando a que pasaran esos días, meses o incluso años.
No tenía prisa, sabia que al final tendría que lo llevaba tanto esperando.

Su sonrisa se dibujo el día en el que leyó aquellas palabras.

viernes, 2 de octubre de 2009

Retocando su sonrisa

No hay nada para siempre, quizás no ha sabido darse cuenta hasta ahora, pero más vale tarde que nunca. Creyó mentiras, ignoró la realidad y cuando se cayó la venda que la cegaba vio las cosas tal y como eran. Se sentía estúpida, ridícula, engañada, manipulada, pero aun así sabia que tenia que seguir adelante. Había tropezado miles de veces y había tenido muchas caídas a lo largo de su corta vida, quizás ninguna como esta, quizás ninguna le había dolido tanto, pero en el fondo habían sido caídas, caídas de las cuales había conseguido levantarse siempre.

Pensaba que era tonta por no haberse dado cuenta de todo ese engaño, pensaba que él solamente la había utilizado, que le dijo un “Te quiero” para enamorarla y poder hacer con ella lo que quisiera, pero eso no era así.

Ella no había sido nunca tonta, en realidad arriesgó, y eso no es de tontos si no de valientes, las cosas no salieron como ella esperaba, pero también es verdad que nunca se arrepentirá de nada de lo que hizo.

Él nunca conseguirá hacer con ella lo que quiera, quizás la gente piense que si, que si el dice “ven” ella va a obedecer como había hecho ya una vez, pero esta vez todo era distinto. A ella le estaba costando salir del pozo en el que él y solamente él la había dejado caer, mas que dejarla caer la había empujado al vacio de ese enorme agujero negro. Ella iba a salir de ese lugar frio y oscuro y volvería a ver brillar el sol, a ver a los pájaros cantar en las copas mas altas de los pinos, ella iba a volver a sonreír, solo le faltaban unos pequeños retoques a su mágica sonrisa.

lunes, 15 de junio de 2009

En busca de un corazón


Se sentía sola, tenia muchos amigos, una numerosa familia, pero ella en su interior se sentía vacía. No tenía lo que necesitaba, no tenia a la persona por la que cada día se levantaba sonriendo. Ella vagaba por las calles, de día, incluso de noche. Buscaba lo perdido, buscaba aquello que un día alguien se llevo consigo, buscaba su corazón. Si, un corazón enorme, un corazón que un día había repartido un amor descomunal, pero un corazón que ya no latía, por esa razón lo buscaba, necesitaba volver a tenerlo para intentar que este volviera a latir. Cansada de andar sin encontrar nada decidió sentarse, miro hacia su lado y vio a un chico con la cara algo pálida. Le pregunto que le sucedía y este respondió que buscaba los pedazos de su corazón, quería reconstruirlo, pero le faltaban muchos trozos para unirlo. Ella se asombró y al mirarse los dos encontraron aquello que buscaban.

miércoles, 10 de junio de 2009

Su misión...

Mírala, tiene la cara pálida y los ojos hinchados de tanto llorar. No puede mas, nota que todo se le viene encima, que el mundo se derriba y ella no puede hacer nada para evitarlo. Se siente sola, más sola que nunca y piensa que nada volverá a ser lo que era. No sabe lo que dice, todos tenemos una misión en esta vida, y se que ella tiene su misión, dejar de llorar y volver a ser feliz.


Creo que se ha dado cuenta pues su cara vuelve a tener color y sus ojos ahora brillan de emoción. Ha decidido cumplir esa misión, ha secado sus ojos y al hacerlo ha visto lo bonita que era la vida, ha encontrado a alguien, alguien que no va a dejar que sus ojos vuelvan a nublarse.

miércoles, 3 de junio de 2009

Un nuevo comienzo

Escribir. Eso es lo que le gustaba, no pensaba que sus textos fueran gran cosa, no pensaba que a la gente le gustara su manera de escribir, solamente pensaba en lo feliz que era cuando lo hacia. Se sentaba en una silla y dejaba que sus dedos dibujaran lentamente las palabras, esas palabras sin sentido, esas palabras que acababan expresando todo y nada a la vez. Escribía y sonreía, solamente le gustaba recordar las sonrisas que le producían aquellas palabras.


No sé como ni porque he decidido volver a escribir. No sé el motivo que me a impulsado a que volviera a abrir un blog, solamente sé que necesitaba tener este rincón en el que refugiarme diariamente.