domingo, 25 de octubre de 2009

Odios

Odio el olor a tu colonia, no puedo soportar oler a alguien y que ese olor me recuerde a ti. Odio tu manera de mirarme, nadie puede hacerlo como tu, pero si lo intentan los aborrezco. Odio tu sonrisa, era tan perfecta que hasta me da envidia recordarla. Odio tus te quiero, sonaban tan dulces que ahora me empalagan. Odio tus palabras falsas llenas de verdades, ahora ya no creo a nadie. Odio tus caricias, ya ni la cola de mi perro puede rozarme porque se me eriza la piel. Odio tus abrazos, me proporcionaban tanto calor que ahora me asfixian. Odio en general todo lo que viví contigo, odio no poder volver a tenerlo.


Odio quererte!


martes, 20 de octubre de 2009

Sueños

Quisiera colarme en tus sueños solo durante una noche, saber a donde vas cuando cierras los ojos. Me gustaría poder saber quien aparece en tus fantasías o incluso quien nunca a pasado por tus pensamientos. Desearía poder verme reflejada en lo mas profundo de tu ser y darme cuenta que aunque solo sea durmiendo piensas en mi.


CIERRA LOS OJOS Y SUEÑA CONMIGO


lunes, 19 de octubre de 2009

Nuestro lugar

Es extraño que aquí, donde he pasado los mejores momentos de mi vida, aquí donde tantos recuerdos tengo sea el lugar que me hace olvidarme de todo. Es el lugar que me hace sentir libre, hace que me sienta viva de nuevo.
Miro hacia el lado izquierdo y recuerdo nuestro primer abrazo, recuerdo la primera vez que nos vimos después de tanto tiempo. Miro hacia la derecha y te recuerdo fumando aquel cigarro, riéndote y mirándome con ojos llenos de ternura. Si miro hacia atrás nos veo sentados en el banco, hablando de todas aquellas cosas sin sentido.
Sí, este sitio me recuerda a ti y quizás seria mejor dejar de venir, pero aquí, al recordar, no salen lágrimas de mis ojos, sino una sonrisa en mi cara.





¡ÉSTE SIEMPRE SERÁ NUESTRO LUGAR!

sábado, 17 de octubre de 2009

Nunca unas palabras habían hecho tanto

Unas palabras fueron suficientes para que ella volviera a sonreír. Pensaba que todo podía salir bien, que las cosas volvían a su cauce. Iba a tener que ser paciente, iba a tener que esperar mucho tiempo hasta que llegara el día en el que esa sonrisa no pudiera volver a desaparecer. Pero ella estaba dispuesta a eso y a más, porque estaba segura de querer sonreír día tras día.

Era capaz de dejarlo todo si con eso volvía a ser feliz, abandonar todo lo que tenia, irse lejos, o cerca, pero irse, irse sin maletas, sin nada en las manos, solo con una sonrisa dibujada en su cara.

La gente no la entendía, no entendía que con unas simples palabras hubiera recuperado todo aquello que perdió hacia un tiempo, pero a ella no le importaba, pues sabia que por una vez iba a dejarse llevar por ella misma, no iba a escuchar a esa gente que solo quería que se quedara donde estaba. Ella tenía el suficiente valor como para irse y no volver. Irse, pero irse para ser feliz.

Quien la quisiera de verdad la entendería, entendería que esas palabras habían significado mucho para ella, que esas palabras demostraban que por alguna razón alguien se había dado cuenta de que las cosas algún día serian como debían de ser.
Tiempo, eso era lo que tenia que pasar, eso era lo que a partir de ese día iba a pasar tan lento, pero como ya he dicho, estaba dispuesta a quedarse esperando a que pasaran esos días, meses o incluso años.
No tenía prisa, sabia que al final tendría que lo llevaba tanto esperando.

Su sonrisa se dibujo el día en el que leyó aquellas palabras.

viernes, 2 de octubre de 2009

Retocando su sonrisa

No hay nada para siempre, quizás no ha sabido darse cuenta hasta ahora, pero más vale tarde que nunca. Creyó mentiras, ignoró la realidad y cuando se cayó la venda que la cegaba vio las cosas tal y como eran. Se sentía estúpida, ridícula, engañada, manipulada, pero aun así sabia que tenia que seguir adelante. Había tropezado miles de veces y había tenido muchas caídas a lo largo de su corta vida, quizás ninguna como esta, quizás ninguna le había dolido tanto, pero en el fondo habían sido caídas, caídas de las cuales había conseguido levantarse siempre.

Pensaba que era tonta por no haberse dado cuenta de todo ese engaño, pensaba que él solamente la había utilizado, que le dijo un “Te quiero” para enamorarla y poder hacer con ella lo que quisiera, pero eso no era así.

Ella no había sido nunca tonta, en realidad arriesgó, y eso no es de tontos si no de valientes, las cosas no salieron como ella esperaba, pero también es verdad que nunca se arrepentirá de nada de lo que hizo.

Él nunca conseguirá hacer con ella lo que quiera, quizás la gente piense que si, que si el dice “ven” ella va a obedecer como había hecho ya una vez, pero esta vez todo era distinto. A ella le estaba costando salir del pozo en el que él y solamente él la había dejado caer, mas que dejarla caer la había empujado al vacio de ese enorme agujero negro. Ella iba a salir de ese lugar frio y oscuro y volvería a ver brillar el sol, a ver a los pájaros cantar en las copas mas altas de los pinos, ella iba a volver a sonreír, solo le faltaban unos pequeños retoques a su mágica sonrisa.