domingo, 7 de marzo de 2010

Pulso cabeza-corazón

Ella se sentía confusa, más confusa de lo que nunca se había sentido. No sabia lo que quería, no sabia si se estaba enamorando de aquel chico de piel morena o de si aquello era solamente algo pasajero. Estaba convencida de no deber decirle nada a aquella persona, no podía arriesgarse a perderlo por dejar que sus sentimientos ganaran el pulso con su cabeza. Era todo muy extraño para ella, no era capaz de dejar, aunque solo fuera una vez, que su corazón ganara la partida. Creo que tenia demasiado miedo a perder más de lo que tenía, a perder todo aquello que poco a poco había ido construyendo con mucha paciencia. Estaba triste, hacia mucho tiempo que nadie la hacia sonreír con un simple “hola”, y ahora cada vez que aquella persona pronunciaba aquellas cuatro letras, ella sonreía. Y la gente se preguntaba: ¿triste por que alguien la haga sonreír? Pues si, ella no estaba dispuesta a que le arrebataran aquella sonrisa con la misma facilidad que se la habían entregado, ya había pasado por aquello y no quería volver a pasar. Parecía que la cabeza se volvía más débil que el corazón y se iba a dejar ganar.



Puede que por una vez las cosas salieran bien.

3 comentarios:

  1. qué bonito. y qué identificada me he sentido en muchas de tus entradas.... y la música que suena... todo acompaña....

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  2. mejor conocer la sonrisa que olvidar como es.
    vale mas que mil palabras escritas.
    :)

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  3. SIEMPRE debes dejar que gane el corazón, para bien o para mal :D

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