martes, 28 de octubre de 2014

Me he preguntado mil veces

Me he preguntado mil veces si no serás uno de esos sueños en los que me gustaría vivir porque no te conozco y parece que lo hago de toda la vida.

Me he preguntado mil veces si es posible sentir sin saber apenas nada de ti, sin saber a que saben tus besos o como se eriza mi piel cuando tus dedos se enredan en ella.

Me he preguntado mil veces si tu olor puede quedarse impregnado en mi ropa aunque ni siquiera hayas llegado a rozarme o si ese mismo olor puede envolver mis sabanas aunque nunca hayas dormido en ellas.

Me he preguntado mil veces si tus ojos pueden verme como te ven los mios, si cuando los cierras aparezco en tu mente aunque solo sea por casualidad.

Me he preguntado mil veces si podría conocer cada uno de tus lunares y soñar con ellos como sueño contigo.

Me he preguntado mil veces si algún día la vida te pondrá en mi camino y tú levantarás la vista y me verás allí, de pie, esperándote, como hace tanto tiempo que te espero, aunque tú no lo sepas y no puedas verme.

viernes, 10 de octubre de 2014

Después de la tormenta (no) siempre llega la calma

Cuando la vida te juega tantas malas pasadas, una tras otra, solo te queda pensar que en algún momento se cansará de ti, de vosotros, pero pasa el tiempo y sigue siendo igual o más puta que antes.

Te aferras a la esperanza y a esas típicas frases hechas que nunca llevan razón, algunas como esa tan graciosa que dice que después de la tormenta siempre llega la calma. Después de la tormenta no llega la calma, lo que toca después es recoger toda la mierda que la tormenta se ha llevado por delante. Y eso siempre es desagradable, no solo se lleva cosas materiales, la tormenta se lleva a personas o a parte de ellas y eso, eso no es fácil de volver a montar.

Intentas ayudar y lo único que consigues es fracasar una vez, y otra, y otra, y otra... Y así hasta que te cansas de intentarlo y tiras la toalla. Y ahí es cuando la tormenta vuelve y todo se convierte en un bucle infernal del que eres incapaz de salir, aunque esperas que algún día la tormenta también se lleve al bucle y os deje vivir de una vez.