jueves, 27 de noviembre de 2014

Las normas están para saltárselas





Voy de camino a casa y me es inevitable pensar en los obstáculos que se interponen en el camino que me llevará directamente hacia a ti, obstáculos que debería rechazar en mi vida, una vida que quiero que sea tuya, nuestra, de nadie más.

Es difícil no pensar en que pasaría si otra persona ocupase tu lugar, hace no tanto tiempo no eras tú el dueño de mi ser y es por eso mismo por lo que tengo miedo. No ha sido fácil apartar las piedras del camino pero cuando te veo creo que es aún más difícil no poder sentir tus labios cada vez que nos cruzamos.

Me gustaría no tener que pensar en nada más que no fuésemos tú y yo, pero aveces mi subconsciente me reta y gana la partida dejando que pensamientos contradictorios entren en mi cabeza.

No sé si esto está bien, si soñar contigo cada noche está permitido, pero no cambiaría por nada del mundo como me siento cuando puedo hacer todo lo que me apetece a tu lado, aunque sólo sea durmiendo.

No creo que pueda seguir ocultando que eres tú el que me hace vivir, porque cuando pensaba que no sería capaz de volver a ponerme nerviosa ante otras manos llegaste tú y pusiste mi mundo patas arriba, haciendome creer que las normas están para saltárselas y contigo quiero saltármelas todas.

martes, 18 de noviembre de 2014

Sonríeme

Que difícil es no sentirse atraída por ti y por todas esas pequeñas imperfecciones tuyas, esas mismas que te hacen especial, esas que hacen que me vuelva loca cada vez que te veo.

Y es que la vida te ha puesto en mi camino y digo yo que será por algo.

Posiblemente tus labios se cruzarán con los míos en algún momento y entonces la pasión y el deseo se volverán locos y harán el amor mientras nosotros nos besamos.

Eres capaz de mirarme y hacer que el mundo se pare y se centre en ti, en esos ojos que son paz, en esos en los que me siento como en casa.

Cuando estoy perdida tus manos son capaces de indicarme el camino exacto que me llevará a un combate cuerpo a cuerpo entre tú y yo.
Que gane el mejor.
Si soy yo prometo pedir la revancha y dejarme ganar, sólo si con tu victoria me besas el vientre de esa forma que tanto me gusta.

Quiero despertar cada mañana a tu lado y verte dormir mientras te acaricio el pelo y que cuando despiertes te acurruques en mi pecho, buscándome para jugar a ese juego que tan bien conocemos, ese en el que nuestras manos se vuelven locas y nuestros labios sienten desesperación por encontrarse con la piel del otro.

Estoy convencida de que el café será menos amargo si desayunas conmigo porque detrás de esa fechada eres la persona más dulce que conozco y puedes endulzarme la vida tan sólo con tus caricias.

Quiero susurrarte cada noche al oído que las sábanas van a sentir envidia cuando nos vean deborarnos de placer y sentirán que no hay nada más bonito en este mundo que tú y yo haciendo el amor.

Sonríeme, que con eso puedo ser feliz toda la vida.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

...

He vuelto ha sentir esa sensación en la que mi mente dice corre y mis piernas dicen quieta.

La misma sensación que cuando escuché las palabras mamá y derrame juntas, la misma que cuando escuché las ruedas de la maleta en pleno julio y no era porque alguien se fuera o volviera de vacaciones.

La he vuelto ha sentir y he tenido miedo. Ese miedo incontrolable que es capaz de hacerte llorar por las noches y sonreír por las mañanas. He tenido miedo a que esta vez no haya solución, a que todo por lo que hemos pasado no haya servido para nada.

Me gustaría pensar que todo va a salir bien, pero mi mente solo tiene sitio para pensar en correr, en escapar, en huir, en desaparecer...