lunes, 15 de diciembre de 2014

Acompáñame

Al girar la vista te he visto allí, fumándote un cigarrillo, ajeno a que mis cinco sentidos están postrados en ti.

Soy una bala perdida que se olvida de hasta que día es, pero por alguna razón tus ojos han decidido ser ocupas en mi mente y no soy capaz de olvidarme de ellos ni un solo momento.

Tengo unas ganas irrefrenables de besarte y si esas ganas no desaparecen voy a dejar que mis labios se encuentren con los tuyos en cuanto te despistes, porque esos labios son mi perdición y créeme, si eso pasa no voy a dejarte escapar, porque creo que la vida a tu lado puede ser perfecta, porque cuando me hablan de perfección me vienes tú a la mente y esa manera de ser que ha conseguido volverme loca.

Oscar Wilde decía que lo menos frecuente en este mundo es vivir que la mayoría de la gente existe, eso es todo.
Y te juro que hasta hace muy poco yo sólo existía, pero desde que tú has pasado a ser alguien importante para mi, quiero vivir, pero quiero hacerlo contigo, pudiéndote coger de la mano sin miedo en cualquier lugar o besándote en todos los semáforos en rojo, sin importar lo que la gente diga, porque sólo por ver esa sonrisa ya merece la pena vivir.

Si quieres te invito a compartir conmigo esta locura, una locura que estoy dispuesta a cometer por ti, una locura que sin duda merecerá la pena si al acabar el día eres tú quien me da las buenas noches.

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