sábado, 29 de agosto de 2015

Hasta pronto

Es hora de despedirme, de decir adiós a una de las etapas más bonitas y satisfactorias de mi vida.

Hoy vence mi contrato y por desgracia no ha venido seguido de una renovación como esperaba, pero ha merecido la pena porque han sido dos de los mejores meses que he tenido.

Este año ha sido raro, diferente. No he disfrutado de vacaciones de verano por estar trabajando pero he ganado en confianza, en experiencia y estoy segura de que he mejorado como persona.

Me llevo a tanta gente de ese pequeño lugar que sólo por eso ya merece la pena haberme pasado estos meses sin apenas dormir.

Mi locura volvió a cobrar vida con vosotros y es algo que siempre llevaré conmigo, porque cuando algo iba mal allí era imposible pensar en ello.

Gracias a toda la plantilla de Primark Diagonal Mar, porque sois personas increíbles y me llevo algo de cada uno de vosotros.

Es duro decir adiós, pero yo estoy segura de que esto es sólo un hasta pronto.

domingo, 23 de agosto de 2015

Ellos: mi motor

Me he dado cuenta de que tengo un motor de la vida que nunca para, que está ahí siempre para mi.

Ellos. Unos hace mucho tiempo que están, otros han llegado hace poco, pero pisando fuerte. Se hacen llamar amigos y sin duda han sabido comportarse como tal en momentos duros.

Ahora, que es cuando más los necesito, están ahí, al pie del cañón, brindandome un hombro en el que llorar y regalandome sonrisas día a día.

Supongo que aveces tienes que aprender a confiar en la gente, aunque hayan muchas personas que te hayan defraudado a lo largo del camino. Lo he aprendido hace muy poco, cuando sin pedirlo han aparecido en mi vida personas increibles.

Ya no tengo la necesidad de escribir para ti. Ha sido un placer compartir mis últimas entradas contigo, volveré a hacerlo, seguro, pero ahora sé que la felicidad depende de mi y que ellos son quienes me ayudan a vivir.

Unos me habéis aguantado años, otros meses, pero todos sois parte de mi.
Gracias chicos, sé que cada uno de los que leáis esto sabréis quienes sois.

miércoles, 19 de agosto de 2015

El bar que nos vio conocernos

Hoy me he vuelto a sentar en aquel bar que nos vio conocernos, en aquellas butacas que crujían cada vez que me giraba (disimuladamente) para comprobar que no te estaba asustando mientras te hablaba del inmenso caos que era mi vida.

Supongo que allí me sentí libre y es por esa razón por la que hoy estoy aquí, sentada, bebiéndome una cerveza y hablando con la gente de lo bonita que puede ser la vida incluso cuando crees que nada puede ir peor.

Ha sido aquí donde he comprendido algo: Somos almas libres y como tales debemos volar lejos y volver cuando se nos antoje. Yo me he quedado estancada, mis alas aun no están preparadas para tomar impulso y dejarse llevar.

Aunque no lo creas, hoy ha sido el primer día que no me ha dolido recordarte, porque sé que sigues ahí, porque sé que aunque no lo sepas me echas un poquito de menos.

Créeme, la vida es maravillosa, te das cuenta cuando crees que lo has perdido todo y de repente aparece algo (o alguien) y descubres que te da igual que aquello sea tan fugaz como una estrella, quieres vivir el momento, sin pensar, dejándote llevar.

No tuve la oportunidad de contarte muchas de las cosas que quería, muchos proyectos que tenia en mente y que estoy segura me habrías ayudado a empezar. Pero tuve la oportunidad de conocerte y con eso me basta, porque si la vida te puso en mi camino estoy segura que es por un gran motivo y es muy posible que ese motivo fuera ayudarme a entender que mi dignidad está por encima de todo. También es verdad que si la vida te ha apartado de mi quizás es porque no debías estar en ella, pero me quedo con lo bonito, con tus palabras, con tus actos, con lo bueno.

Sé que algún día la vida volverá a juntarnos, porque algo tan bonito no puede acabar de esta manera.

martes, 18 de agosto de 2015

Cada lluvia es diferente

Hoy la lluvia me ha empapado de pies a cabeza y aunque el frío me ha calado hasta los huesos habría estado bajo esa lluvia todo el día.

Cuando las gotas han empezado a mojarme me he sentido libre, feliz. No sé que tiene la lluvia pero consigue que sonría como si nada malo pasase a mi alrededor. Es cierto que suele ponerme melancólica pero supongo que todo depende, y os preguntaréis: ¿de que?, pues ¡del momento!

Cada momento es único, irrepetible, especial... Y por esa razón cada lluvia es diferente, porque el momento marca la diferencia. Y hoy, sin duda alguna, era el momento de sonreír.

lunes, 17 de agosto de 2015

Reflexiones matutinas

Son las 5.30 de la mañana y os preguntaréis que hago escribiendo a estas horas.

Voy de camino al trabajo, de paquete en la moto, disfrutando del aire fresco, pensando en lo mucho que han cambiado las cosas en tan poco tiempo.

Hace apenas unas semanas no soltaba el móvil de mis manos, pasaba noches despierta hasta las tantas y me apetecía salir del trabajo para escribir un simple: fin de mi jornada.

Ahora el móvil va todas las mañanas en mi bolso, me voy a dormir pronto y al salir sólo miro si mi hermano me ha escrito el típico: estoy de camino.

Me gustaba estar pegada a él, eso me acercaba más a ti. Y supongo que esto, en cierto modo, también lo hace. Porque aquí puedo ser yo, aquí puedo escribir lo que siento sin miedo a nada.

Aún recuerdo cuando me felicitaste por querer despertarme con poesía y hacer el amor con rima asonante, creo que fue entonces cuando supe que no dejarías de leerme.

Son las 5.30 de la mañana y te echo de menos, aunque la vida sigue y pienso seguir con ella, viviendo al límite, sonriendo sin miedo y siendo la persona más feliz del mundo, si algún día quieres volver a unirte a todo eso, búscame.

domingo, 16 de agosto de 2015

Pasar página

Acabar capítulos o incluso terminar libros está bien, aveces es lo mejor que una persona puede hacer. Pero cuando le pones fin a algo de manera forzada es bastante más difícil decir adiós.

He pasado página muchas veces, unas me han costado más que otras pero siempre he conseguido empezar con la siguiente. También es cierto que la mayoría de veces ha sido decisión propia.

Esta vez he pasado página por obligación, pero he dejado la esquinita doblada por si algún día hay que volver y no recuerdo donde estaba.

Es increíble como aveces cuanto menos crees que dolerá es cuando más daño te hace. Ha sido una decisión difícil, pero aveces debes apartarte para que otra persona sea feliz y yo así lo he hecho.

Voy a seguir con mi libro de aventuras, dejando que las páginas se pasen una a una, pero no desdoblaré esa esquina, porque estoy segura de que algún día la vida, el destino o como bien queráis llamarlo, me hará volver allí y aunque al principio no esté segura acabaré retrocediendo, o quizás escribiendo muchas más páginas sobre aquello.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Déjanos en paz

¿No tenias suficiente con apoderarte de un páncreas y extenderte por todo el estomago?
¿Es necesario que ahora reclutes también a un hígado indefenso?

Vete al infierno, púdrete y déjanos en paz. 

No puedes tener ese poder sobre las personas. No solo haces sufrir a quien has escogido, también haces sufrir a toda la gente que está a su alrededor.

Has ganado tantas veces que ya he perdido la cuenta. Y es triste pensar que me has arrebatado a tantos seres queridos, que has podido con todos ellos y a la vez conmigo.

Te tengo miedo, tengo miedo a pronunciar tu nombre, a que eso haga que aparezcas de nuevo y vuelvas a empezar a llevarte a gente.

Vas a volver a ganar. Ya lo has dejado en una cama, drogado y con ganas de decirle adiós a la vida. Si tu propósito era destrozarlo, destrozarnos, ya lo has hecho, no hace falta que llegues al final para poder consumirnos.

Si pudiese pedir un deseo, solo pediría que nunca hubieras existido, que desaparecieras de este mundo y dejaras a la gente irse cuando llega su hora.


lunes, 10 de agosto de 2015

Echarte de menos no entraba en mis planes

No entraba en mis planes echarte de menos, pensé que nunca tendría que hacerlo. Daba por sentado que siempre estarías cerca de un modo u otro, pero te has ido, y lo peor de todo es que lo has hecho por voluntad propia.

Debo reconocer que duele que no estés, pero el tiempo lo cura todo y pronto esto será un bonito recuerdo.

Quiero que sepas que aunque nuestras vidas tomen rumbos distintos siempre habrá un camino que los una y que en tu mano está cogerlo, yo estaré al final esperándote.

Gracias, porque fuiste un punto de apoyo inmejorable y gracias a eso me hice más fuerte.

Tú me enseñaste que si la gente no te quiere en su vida debes aprender a decir adiós. Desgraciadamente hoy debo poner en práctica ese consejo contigo.

Sé feliz, que la vida sólo es una y debemos aprovecharla.

Por cierto, sonríe, recuerda que el mundo te lo agradecerá.

viernes, 7 de agosto de 2015

No voy a dejar de sonreír

De camino al trabajo, mientras el aire me acariciaba la cara, me he preguntado si era lo correcto dejar esta parte que tanto bien me ha hecho. La respuesta ha sido clara: NO!

Pero sin duda lo que me ha hecho rectificar ha sido lo que he visto en mi móvil al acabar la jornada.

Habéis sido muchos los que vía whatsapp, privado e incluso email, me habéis pedido que por favor no deje de escribir, que no abandone esto que tanto tiempo he tardado en construir...

Me ha sorprendido mucho ver como gente que no me conoce de nada se ha atrevido a escribirme.

Dicen que rectificar es de sabios y, aunque dudo que escriba con tanta frecuencia como antes, no voy a dejar que lo malo se interponga en una de las mejores cosas que tengo.

Gracias, de todo corazón!

Voy a seguir sonriendo al recordar.

jueves, 6 de agosto de 2015

¡Siempre sonreiré al recordar!

Escribir y borrar.
Escribir y borrar.

Así una y otra vez...

Hace tiempo que no soy capaz de expresarme, supongo que la vida me está pidiendo tiempo, tiempo para mi, para ser yo, para conocerme mejor y para afrontar todo lo que aún no he sido capaz.

Últimamente parecía que la vida empezaba a sonreirme. Nuevo trabajo, nuevos proyectos, nueva gente. Casi como decir que era una nueva vida, la que yo había elegido, pero como siempre todo ha sido un espejismo... La gente se va, los proyectos se aplazan y el trabajo pronto se acabará, así que no me queda otra que vivir, vivir la vida que me ha tocado.

Hay cosas que tengo que cerrar antes de continuar, no sé si esta es una de ellas o si por el contrario tengo que zanjar muchas otras para poder seguir aquí.

Este pequeño rincón ha sido mi refugio durante muchos años.
Aquí he podido ser yo sin miedo.
Aquí he crecido, he llorado, he reído, me he enamorado, me he ilusionado...

Todos vosotros habéis conocido mi pequeña parte oculta. Esa que tanta vergüenza me ha dado siempre enseñar, pero creo que es hora de ponerle punto y final o quizás sólo tenga que ser un punto y a parte, no lo sé.

Me encantaría levantarme mañana y darme cuenta de que dejar esto ha sido el mayor error que he cometido, pero de no ser así os pido perdón por irme de esta manera.

Gracias, porque sin vosotros, esto no habría sido posible. He recibido visitas de casi todas las partes del mundo y creedme, eso ha sido un chute de energía.

Algún día volveré, no sé si con recuerdos y sonrisas o con algún otro nombre, pero no creo que pueda dejar de escribir así, sin más.

Con lágrimas en los ojos me despido y os invito a ser felices, a ir a por lo que deseáis, a amar sin condiciones, a ser sinceros, a no tener miedo.

Y que no se os olvide: ¡Sonríe al recordar!