miércoles, 12 de agosto de 2015

Déjanos en paz

¿No tenias suficiente con apoderarte de un páncreas y extenderte por todo el estomago?
¿Es necesario que ahora reclutes también a un hígado indefenso?

Vete al infierno, púdrete y déjanos en paz. 

No puedes tener ese poder sobre las personas. No solo haces sufrir a quien has escogido, también haces sufrir a toda la gente que está a su alrededor.

Has ganado tantas veces que ya he perdido la cuenta. Y es triste pensar que me has arrebatado a tantos seres queridos, que has podido con todos ellos y a la vez conmigo.

Te tengo miedo, tengo miedo a pronunciar tu nombre, a que eso haga que aparezcas de nuevo y vuelvas a empezar a llevarte a gente.

Vas a volver a ganar. Ya lo has dejado en una cama, drogado y con ganas de decirle adiós a la vida. Si tu propósito era destrozarlo, destrozarnos, ya lo has hecho, no hace falta que llegues al final para poder consumirnos.

Si pudiese pedir un deseo, solo pediría que nunca hubieras existido, que desaparecieras de este mundo y dejaras a la gente irse cuando llega su hora.


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