domingo, 27 de septiembre de 2015

Que mis sueños se hagan realidad

Ha hecho falta volver a verte para entender que mis sueños no son sólo sueños.

Tengo que reconocer qué sigo negándome a mí misma que todo lo que pasa mientras duermo quiero que sea real.

Desde el momento en el que te conocí me inspiraste, fuiste esa musa qué tanta falta me hacía.

No sé cómo lo has hecho pero aquí estoy, escribiendo otra vez, escribiendo para alguien que no es él. Escribiéndote a ti con todas las consecuencias que eso pueda traer.

Estoy cansada de dar el paso así que esta vez no voy a hacerlo, supongo que tendré que conformarme con soñar cada noche contigo y resignarme, afrontar qué tú y yo nunca formaremos un nosotros.

Hay millones de cosas que nos separan pero ninguna me impediría estar contigo.

Gracias por abrirme los ojos, gracias por hacerme entender que a veces los sueños son todo aquello que te gustaría vivir.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Perdóname

Perdóname por dedicarle palabras de amor a alguien que no eras tú. Por escribirle sin cesar a esa persona que no se ha preocupado nunca por mi.

Perdóname por no haberme dado cuenta antes de lo especial que eras, de como tu sonrisa ilumina mi mundo.

Perdóname por intentar alejarme de ti y acercarme a quien me iba a destrozar el corazón.

Perdóname por no comprender que tú eres la única persona que puede hacerme sentir en casa.

Perdóname porque aún no soy capaz de explicarle al mundo que tú eres yo. Que yo soy tú.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Devuelveme lo que no te pertenece

Devuelveme la parte de mi que te llevaste. Quiero recuperar la confianza en la gente, mi alegría y mi sonrisa.

Esa parte no te pertenece, así que si eres tan amable te agradecería que me la entregaras. A ti ya no te hace falta ni mi confianza, ni mi alegría, ni mucho menos mi sonrisa.

Ahora ya tienes a alguien que te da todo eso, pero recuerda no arrebatarselo como hiciste conmigo, lo peor que una persona puede hacer es adueñarse de algo que no es suyo.

Voy a ser feliz porque hoy he entendido que me merezco el mundo y a alguien que me preste su sonrisa de vez en cuando, hasta que yo recupere la mía.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Te recuerdo

Me ha sido imposible resistirme a la tentación de releer cada una de las palabras que me dedicabas cuando lo "nuestro" era esa historia que empezaba a escribirse.

Lo primero que recuerdo es cuando empecé a ser tu NIÑA, un poco por lo pequeña que era pero más por ese cariño que me tenias. Aunque quería hacerte creer que odiaba que me llamaras así la verdad es que me encantaba. Me hacías sentir especial, única, grande.

¿Recuerdas a lagrimitas? No todo el mundo conoce su historia. Es un simple peluche que como bien sabes me ha acompañado en todo momento, en esas situaciones en las que las sonrisas eran mas bien escasas.

No había mañana que no te diera los buenos días. Era algo que me encantaba, despertarme, coger el móvil y desearte una buena mañana. El camino al trabajo siempre se me hacia más ameno teniéndote al otro lado del teléfono. No podemos olvidar como te esperaba todas las noches para poder ser la última persona con la que hablara. Una vez me dijiste que eras feliz porque había sido la ultima persona con la que habías hablado. Eso me hizo dormir sonriendo, porque sonreír contigo era una rutina preciosa.

Siempre bromeabas con aquel rechazo mío, un rechazo que más tarde desapareció dando paso a las ganas de tenerte a cada minuto. Sabias que odiaba que bromearas con eso, lo que no sabias era que lo odiaba porque yo ya estaba replanteándome ciertas cosas.

¿Y aquella "bronca" que tuvimos porque según tú mi gato no me amaba? Los gatos te dan mimos por instinto me decías, yo lo negaba y afirmaba que los gatos te querían sin más.

Poco después llegó esa promesa de subir conmigo a ese lugar que tú y yo sabemos, una promesa que nunca llegó, igual que aquella de que siempre te tendría para todo y que tú no ibas a desaparecer como lo habían hecho todas aquellas personas que me habían importado a lo largo de la vida.

Es triste que todo acabara así, pero sabia que para que tú fueras feliz yo tenia que desaparecer. Créeme, ha sido la decisión más difícil del mundo, pero prefiero verte sonriendo a sonreír yo.

No hay día que no espere una señal de que no te has olvidado de mi. Me dijiste que nunca lo harías pero ya no sé que pensar... Es difícil seguir creyendo que recuerdas todo esto.

Te echo de menos, mucho. Si tú también me echas de menos, aunque solo sea un poquito, por favor, házmelo saber. A veces lo necesito.